Evaluación de las políticas públicas


Cuando la legislatura de las entidades locales y provinciales toca a su fin y los partidos políticos se afanan en identificar y convencer a los candidatos para las próximas elecciones del mes de mayo de 2011, es momento de hacer balance de actuación de los grupos de electos que han desempeñado su labor a lo largo de la presente legislatura. Se trata de un ejercicio de evaluación que ha de realizarse desde el convencimiento de la utilidad de la rendición de cuentas, ante los órganos de cada unos de los partidos a los que representan, así como ante la propia ciudadanía. El descargo y evaluación pública, avala la trayectoria de los ediles y ayuda a identificar aquellas personas que se han ganado la continuidad en la representación pública mediante su inclusión en futuras listas o por el contrario, evidencia aquellas actitudes faltas de compromiso y continuidad con la tarea aceptada. Por extensión, se evalúa la actuación del grupo político correspondiente.

Evaluar la actuación personal y las políticas llevadas a cabo en cada caso, se erige por tanto como un principio inexcusable
de transparencia en la acción de representación pública a través de los partidos. No hacerlo supone arrojar sombras de duda sobre la limpieza, eficacia y eficiencia de las acciones y políticas llevadas a cabo, quedando reflejado en el ideario colectivo, por diferencia y contraste con la actuación de aquellos partidos que sí procederán a realizar tal labor. Por el contrario, llevarlo a cabo sin embargo comporta cumplir con el compromiso público adquirido por los representantes electos ante su propia electorado, ganando credibilidad y confianza ante los mismos. Ello redundará en la positiva valoración colectiva de quien practique este tipo de iniciativas.

Para llevarlo a cabo, qué menos que recoger una serie de indicadores básicos referidos al número de propuestas presentadas por el grupo político (sea municipal o provincial) y aceptadas, número de comisiones y reuniones a los que se ha asistido y su relación con el total de comisiones/ reuniones habidas en la legislatura, proyectos de envergadura impulsados en el municipio / territorio histórico a instancias de los electos. Asimismo se deberían de tener en cuenta, las notas de prensa difundidas (noticias o ref. en medios habidas), los actos públicos organizados ante los medios de comunicación para dar cuenta de las actuaciones acometidas, número de folletos o notas divulgativas (bajo diversas modalidades) difundidas regular o puntualmente, el número de visitas a las webs impulsadas por cada municipio/ territorio histórico. Junto con otros indicadores de orden interno como número de campañas de captación de afiliados y número de nuevas incorporaciones habidas en el periodo, número de juntas locales,…

Este tipo de actuaciones redunda a favor de una mayor concienciación de los conciudadanos en la importancia de la representación política más próxima a los mismos, aumenta su sentido de pertenencia y participación en el proyecto (municipal o territorial) y contribuye a reivindicar la acción política regida por el principio irrenunciable de transparencia llevada a la máxima expresión, tan necesitada de reconocimiento y recuperación de prestigio ante los ojos de la gente.

2 reflexiones en “Evaluación de las políticas públicas

  • Aitor Landa Ostolaza

    Desde mi modesta opinión, creo que los resultados y evaluar el cumplimiento de objetivos, informando a los ciudadanos sobre los resultados alcanzados, y no sólo sobre los presupuestos, debería ser obligatorio, por ley.

    Se podría plantear la obligatoriedad de elaborar, una especie de memoria de legislatura que recogiera el balance de las actuaciones realizadas durante la legislatura, así como los resultados obtenidos y, lo que creo que es más importante, el impacto o efecto de las políticas puestas en marcha en el municipio, región, etc., es decir, el efecto conseguido a partir de las actuaciones y políticas emprendidas.

    Pienso que otro tema que también precisa ser evaluado, más si cabe en la actual coyuntura económica, es la organización/gestión interna. Se debemos avanzar hacia nuevos modelos de egestión (y de servicio) en pro de una mayor eficacia y, sobre todo, eficiencia.

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  • Javi

    Pero que tendrá que ver la transparencia con el número de “folletos o notas divulgativas” difundidas!
    Y cómo un indicador para evaluar un cargo público puede ser el “número de campañas de captación de afiliados y número de nuevas incorporaciones habidas en el periodo”. Eso que te lo evaluen dentro de tu partido que son resultados para tu partido, no para el Municipio.

    Creo que no tienes muy claro qué es la evaluación de las políticas, ni para qué sirve, pero me parece más preocupante que no debes de tener muy claro qué es la transparencia democrática.

    En fin. El discursito con la foto queda muy mono, pero es un poco falso.

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