El lado olvidado de la Unión Bancaria


 Bajo el título “The neglected side of banking unión: reshaping Europe´s financial systemAndré Sapir y Guntram B. WolfF,  presentaron este informe en el ECOFIN informal en Vilnius del pasado 14 de septiembre.

 En él se exponen dos cuestiones centrales, referidas al sistema bancario y a la mayor integración de los mercados de bonos y acciones.

Sistema bancario

Sus autores, parten del principio de que el nivel de integración financiera europea es insatisfactorio. Muestra de ello es que el mercado interbancario es poco operativo, la banca minorista se halla muy fragmentada en planos nacionales y ello hace que las empresas europeas, en algunos casos, se hallen en desventaja en razón de su ubicación geográfica y las familias no puedan endeudarse a precios razonables. Estos fenómenos penalizan la inversión que no alcanza su potencial y producen, en consecuencia, un crecimiento económico anémico.

Por otro lado, los canales alternativos de financiación (mercados de capitales y valores) no pueden facilitar suficientes recursos por la falta de  desarrollo transfronterizo, de ahí que se precise avanzar hacia una banca europea como forma de dar solución a la insuficiente recapitalización, convertida en debilidad estructural y reflejada en la poca capacidad de concesión de créditos.

Mercados de capitales

La integración de los mercados de capitales por su parte es clave para avanzar en un modelo de riesgo compartido. Los mercados de bonos corporativos y de acciones funcionan en compartimentos nacionales. Esta fragmentación produce diferentes condiciones financieras en los diversos mercados, lo que a su vez mina la necesaria convergencia en sus condiciones económicas y de empleo, lo que evidencia la necesidad de completar el mercado único de capitales.

 Para ello defienden la necesidad de establecer un programa de reformas que incluiría tres elementos esenciales para acabar con la fragmentación de los mercados financieros, dar a los hogares y las empresas mayor acceso a la financiación y garantizar la estabilidad financiera:

  • El Mecanismo de Supervisión individual que iniciará una revisión de calidad de activos bancarios para distinguir entre bancos viables por un lado que deben ser recapitalizados con fondos privados y
  • Bancos no viables por otro, que han someterse a un proceso de reestructuración y resolución de forma individual. El Mecanismo de Resolución ha de permitir las ventas y fusiones bancarias transfronterizas económicamente viables, para logra una mayor integración de la banca minorista que contribuiría a diluir el círculo vicioso entre bancos y deuda soberana.
  • Por último, la Unión Europea y, en particular, la zona del euro, tienen que desarrollar un mercado transfronterizo de acciones y bonos corporativos, para poder absorber los shocks de mercado. Ello precisa una mayor armonización de la gestión empresarial, de la legislación concursal e impositiva. Así se reduciría la fuerte dependencia europea sobre la financiación bancaria y mejoraría la estabilidad económica mediante una mejor distribución del riesgo financiero.

En suma, la dependencia de la economía europea del crédito bancario, hace que la prioridad de la agenda política sea resolver los problemas del sector bancario. Las autoridades han de ser conscientes de que las decisiones de reestructuración y fusión actuales minarán la estabilidad financiera si no contemplan a las fusiones transfronterizas.

Además y como segunda prioridad, la reforma ha de centrarse en el desarrollo de los mercados de capitales que no serán sustituto parcial del crédito, pero sí un elemento crucial para asentar la unión monetaria. La limitación de la exposición bancaria a los prestatarios soberanos, o al nivel de riesgo vinculado a la deuda pública, contribuirán a reducir el vínculo entre bancos y activos soberanos.

Finalmente, los autores recuerdan que las decisiones que se adopten en conformar la nueva realidad,  serán difícilmente reversibles y por ello hay que actuar con mucho cuidado.

Una reflexión en “El lado olvidado de la Unión Bancaria

  • Pedro Escalante Garay

    Es una evidencia que la unión monetaria exige una homologación de los sistemas bancarios nacionales. La unión bancaria europea -con el alcance que exija esta reinstitucionalización- aparece como un mecanismo necesario en la gestión del euro, en el papel del Banco Central y en el control de la deuda soberana.
    No obstante esta Recesión, de la que tardaremos en tener una idea clara, sí influirá como consecuencia en la forma de hacer banca: no ya los procesos operativos que evolucionan de forma exponencial desde hace más de treinta años, sino la manera de obtener las ganancias, es decir, de generar valor reconocido por el mercado. En la banca europea además de un proceso de institucionalización revolucionario, se plantearán homologogaciones en la legislacion mercantil y en la fiscal…
    En fin, que tras la Gran Recesión en un afán de reconstrucción muy exigente,la filosofía, la operatoria, el derecho, la información, experimentarán un cambio necesario que interprete los nuevos tiempos… Esperemos que el objetivo del nivel de empleo figure prioritariamente en las actuaciones de la política monetaria.

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