El FMI entona (bajito) el mea culpa


El último informe del FMI (WEO- World Economic Outlook) de octubre, ha puesto en evidencia el error del diagnóstico de esta institución en su estimación del multiplicador fiscal. Ello hace que las medidas propugnadas por esta institución para los países con mayores dificultades,  deriven  consecuencias opuestas a las deseadas, de modo que la recomendación de mayores recortes conduce sin remisión a menor crecimiento y por tanto mayor crisis.

Se trata de una noticia de enorme calado y repercusión que ha pasado relativamente desapercibida en determinados medios. Sorprende que no haya habido referencias explícitas en los sindicatos, partidos políticos  y se haya convertido en arma arrojadiza entre unos y otros (máxime estando en campaña o precampaña electoral); sorprende también  que aún no se haya pedido oficialmente, ahora con fundamento técnico y reconocimiento explícito de una de las partes, la revocación de las políticas de recorte y austeridad que están siendo forzadas para el caso español desde la troika (FMI, BCE y UE).

¿Pero qué es el multiplicador fiscal?

El multiplicador fiscal mide el impacto en el PIB como consecuencia de recortes en el gasto público. Con un multiplicador de 1 por ejemplo, un recorte del gasto público de 10 mil millones de euros generará una caída igual (10 mil millones) en el PIB. Si el multiplicador fuera de 0,5 la contracción del PIB sería la mitad, es decir de 5 mil millones de euros. Finalmente con un multiplicador mayor que 1, el impacto en la contracción del PIB sería superior a la reducción del gasto público.

Las dos visiones sobre la solución a la crisis

Frente a la postura oficial defendida por la Troika (FMI, BCE y Comisión Europea), emergen voces críticas de autores de reconocido prestigio como Krugman quien advierte, alineándose con la postura de Keynes (“el auge es el momento para la austeridad”), que recortar gastos mientras la economía está en recesión, es una tragedia contraproducente. En la misma línea, otros autores (W. Munchau) lo tildan de “insurrección”, afirmando que se están cometiendo mayores errores en política económica que en Japón en los años 90. Ambos coinciden en señalar el error en el diagnóstico del que derivan políticas (remedios) equivocadas, y por ello ineficientes para resolver la crisis europea, que asola a los países del sur en particular. No cabe duda que la austeridad excesiva impuesta ha de concluir.
“Puede que la austeridad no alcance su objetivo de reducción de la deuda en un plazo razonable” W. Munchau

El último informe WEO del FMI reconoce que durante las últimas tres décadas subestimó de forma constante los multiplicadores fiscales, estimando un valor promedio de 0,5 para las economías avanzadas. Tras seguir a 28 economías desde el estallido de la crisis, han hallado que los multiplicadores han oscilado en el rango de 0,9 y 1,7.

Siguiendo con el ejemplo anterior, un recorte de 10 mil millones de euros podría arrojar una caída directa en el PIB de hasta 17 mil millones de euros. De ahí que las reiteradas medidas de recorte impuestas, estén dando como resultado crecientes caídas del PIB. Ello supone admitir por parte del FMI que la austeridad y los recortes nos llevaban a un colapso a gran escala.

¿Cuáles son las implicaciones de estos resultados?

A la vista de estos resultados, es esperable que las autoridades europeas sustituyan los objetivos nominales de déficit por otros de carácter estructural. Por otro lado, cabe pensar en la necesidad de combinar políticas restrictivas del gasto público con otras propiciadoras de una mayor actividad económica, elementos que aunados abocan en una senda de reconducción de la crisis que padecemos. Todo ello con la debida adecuación del mix de medidas a la situación específica de cada uno de los países, respetando los espacios de libertad para que cada cual pueda optimizar las suyas.

Si trasladamos los resultados al caso de España y con un multiplicador fiscal estimado de 1,5 por ejemplo,  con un ajuste en el gasto del 3% del PIB como el que se precisa, sería esperable  una contracción del PIB -4,5%. De ahí que la previsión oficial de caer un -0,5% resulte irrisoria a luz de las evidencias aportadas por el FMI.

La gran duda se plantea de forma descarnada ¿Estaremos aún a tiempo? ¿Habremos cruzado ya el umbral de no retorno o podrá reconducirse la situación? Entornar el mea culpa por tanto es procedente, máxime en los tiempos de empecinamiento de las posiciones de cada cual y honra a quien se sonroja con ello.

Ahora bien, asumiendo sin remilgos el que los planes de austeridad sólo amplifican la recesión, se requiere una rápida corrección de la orientación política económica. Ante la ausencia de margen para bajar los tipos de interés y para incurrir en devaluaciones competitivas, el resorte fiscal adquiere una especial relevancia para reactivar la economía.

En suma, la realidad ha refutado  una errónea estimación de la incidencia de las medidas de austeridad sobre las economías deprimidas, deriva en que los efectos obtenidos de las  mismas producen  resultados justamente contrarios a los pretendidos y les siguen presionando para que apliquen medidas de corte restrictivo, alimentando una espiral descendente, a modo de torbellino que conduce a escenarios cada vez más negativos. Rectificar el rumbo de las políticas pasa de ser una opción a un exigencia urgente.

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2 reflexiones en “El FMI entona (bajito) el mea culpa

  • PEDRO ESCALANTE GARAY

    Es dificil creer en un cambio drástico en la interrpetación de las polítcias monetarias del FMI. Ahora mismo ni los austeriacos garantizan el control programado del déficit. El riesgo sistémico es evidente. Las medidas reactivadoras del PIB son difiles de implementar, dada la debilidad institucional del euro.
    Que el FMI apueste por un aumento de la inflación, correctora tanto de la deuda soberana como del decrecimiento del PIB sería considerar que la política monetaria evidencia su insuficiencia para resolver, ella sola, los graves problemas de nuestra economía. Tal vez un entente entre la creación de puestos de trabajo y el resguardo del poder adquisitivo del capital: dos objetivos antagónicos y muy influyentes en esta toma de decisiones.
    Enhorabuena por recoger este tímido gesto del FMI.

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  • I.Beristain Post author

    Muchas gracias Pedro por tus valiosas aportaciones, fruto de una dilatada experiencia analizando y observando el entorno económico. Aportan luz y frescura a quienes tienen interés en el seguimiento de esta intrincada realidad.

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