Motivación en tiempos de Crisis por Juan Luis Urcola Tellería


Mi amigo Juan Luis Urcola, experto en personas que se ocupan de personas, conferenciante afamado y escritor, al hilo de las última entradas en el blog referidas a motivación y crisis me remite el extracto de una conferencia pronunciada por él mismo en San Sebastian, sobre este tema, con motivo de un Congreso sanitario. Dado el formato y la extensión de su trabajo, lo incluyo íntegro a modo de nueva entrada, no sin antes manifestarle mi agradecimiento por su interesante contribución.

“Es evidente que vivimos tiempos de crisis, negarlo sería una estupidez, y ello tiene una gran influencia en el ámbito laboral. Ahora bien, ¿cómo influye la crisis en la motivación laboral?

Pues de muy distintas formas, y entre las más significativas podemos señalar las siguientes:

· Pérdida o inseguridad del puesto de trabajo.

· Tener que hacer más trabajo con menos medios.

· Precariedad laboral: reducciones de sueldos, ampliación de jornadas,…

· Mayores tensiones y conflictos.

· Debilitamiento de la posición de las “personas” en la empresa. Lo primordial son los resultados.

· Crece el desánimo y la desmoralización.

· Aumenta el victimismo, las quejas y lamentaciones…

Pero, ¿la crisis es nueva? ¿No vivimos siempre en crisis? Mi punto de vista es que el ser humano siempre ha vivido en situaciones de crisis más o menos graves, y en cuanto a la que nos encontramos en el momento actual, pienso que  tenemos crisis para rato y que debemos adaptarnos y saber convivir con ella, para lo cual es necesario, como siempre, transformar las dificultades en oportunidades y desarrollar una actitud positiva.

Aunque la crisis nos afecta a todos, no todos estamos en la misma situación y, en consecuencia, los ámbitos de motivación son muy diferentes:

A. Personas en situación de paro.

B. Personas que trabajan en empresas con graves problemas de subsistencia.

C. Personas que trabajan en empresas en crecimiento.

D. Personas que trabajan en la Administración Pública.

La motivación depende en gran medida de la actitud personal ante la vida. Una misma situación puede ser vivida por dos personas de formas totalmente diferentes. Existen por una parte aquellas personas que les caracteriza una actitud negativa ante la vida como son los: amargados, victimistas, desmotivados, cenizos,… y existen también los que se caracterizan por una actitud positiva como son los entusiastas, apasionados y motivados. Cada uno decide ponerse en un grupo u otro.

Desmotivados ha habido siempre, y los habrá…, y con algunos o algunas las posibilidades de motivarles son mínimas, están tan destrozados/as que su recuperación es casi una misión que entraría dentro de lo “milagroso”, ahora bien, siempre hay que dejar un hueco para la esperanza y tratar de potenciar tanto la propia motivación como la de los demás.

Por ello, nos tenemos que plantear qué es lo prioritario:  ¿motivar a los demás o buscar la potenciación de la propia motivación?

Tenemos que trabajar en los dos frentes, pero sin ninguna duda, inclusive pensando en la motivación de los demás, hay que estar motivado/a uno/a mismo/a, o sea, hay que buscar la potenciación de la propia automotivación.

Lo que tenemos que tener muy claro es que los aspectos claves que intervienen en la propia motivación son los siguientes:

· Tener una satisfacción con la tarea que se realiza de forma habitual. Disfrutar con lo que se hace.

· Mantener una actitud ante la vida: positiva y activa.

Sobre esta base, para motivar o automotivarse en tiempo de crisis lo primero que debemos hacer es: huir del victimismo, o sea, no culpabilizar a otros de nuestra situación, no dejar contagiarse por el pesimismo, potenciar la autoestima y confianza en nosotros mismos, desarrollar la acción, o lo que es lo mismo movernos en la búsqueda de soluciones y en el logro de los objetivos, no esperar que alguien resuelva nuestros problemas, no caer en la apatía y desmotivación y, finalmente, no esperar que alguien nos motive sino que debemos motivarnos a nosotros mismos.

Para terminar estas reflexiones, y tratando de ser concretos y prácticos con el título de este artículo, vamos a presentar 15 formas de motivar a otros en tiempos de crisis y que son las siguientes:

1. Estando motivado/a uno/una mismo/a.

2. Atendiendo y respetando la dignidad de la persona.

3. Dirigiendo de una forma adecuada a los colaboradores.

4. Propiciando, en la medida de lo posible, el disfrute en la realización de su trabajo.

5. Potenciando las actitudes positivas y evitando victimismos inútiles.

6. Fijando nuevos retos y desafíos.

7. Haciéndoles sentir útiles, valiosos, necesarios e importantes.

8. Potenciando la comunicación e información veraz y transparente.

9. Propiciando la participación y el trabajo en equipo.

10. Expresando aprecio y reconocimiento.

11. Mejorando las relaciones personales.

12. Creando marcos de trabajo donde haya un ambiente positivo.

13. Buscando y escuchando sugerencias, opiniones e ideas de mejora.

14. Valorando todo lo bueno que tenemos.

15. Llamando la atención, amonestando, a quienes no aportan lo esperado. ”

jurkola@euskalnet.net

 

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5 reflexiones en “Motivación en tiempos de Crisis por Juan Luis Urcola Tellería

  • Begoña Urigüen

    Comparto plenamente la opinión de Juan Luis Urcola. Creo que en los momentos díficiles muchas personas se crecen, se agudiza el ingenio y se pueden obtener mayores logros siempre que los equipos se cohesionen y persigan los mismos objetivos. La principal motivación es superar el momento y trabajar en lo que verdaderamente se cree.

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  • Carlos

    Me quedo con esto : hay que estar motivado/a uno/a mismo/a, o sea, hay que buscar la potenciación de la propia automotivación.
    Mi abuela me lo decía de otra manera: hijo mío, no esperes que nadie te saque las castañas del fuego.
    Llegamos al mismo sitio ¿no?

    Reply
  • Iñaki

    Estimados Begoña y Carlos:

    Muchas gracias por vuestras aportaciones, que vienen a ratificar el aplastante sentido común de lo que defiende Juan Luis en cuanto a la crisis.

    En primer lugar, en momentos de apuro funciona la regla de que “el hambre aguza el ingenio” o lo que en términos coloquiales de hoy en día equivaldría a “te pone la pilas”.

    En segundo lugar, ¡qué difícil es motivar cuando el motivador está desmotivado. Aunque suene a trabalenguas,no puede transmitir ilusión, entusiasmo, pasión por un proyecto, un negocio o lo que sea, quien lo contempla desde la falta de motivación propia. Nada hay como predicar con el ejemplo, también en el delicado mundo de “mover a la acción”, motivar.

    Reply
  • I.Beristain Post author

    Hector, participante activo del grupo de discusión Linked in sobre este tema, incluye un elemento adicional como es el de la comunicación cuando afirma: “Sería conveniente considerar que la motivación tiene un importantísimo componente comunicacional. En ese sentido, cabe destacar que existe importantes diferencias entre la comunicación en tiempos “normales” y la comunicación en tiempos de CRISIS. Esto debido a que cada una de estas situaciones implican condiciones psico-socio-emocionales diferentes. El mismo mensaje (por cualquier medio) PUEDE interpretarse de formas muy diferentes, a causa de la percepción. Lo importante en tiempos de crisis es LUBRICAR bien la relaciones entre los involucrados. El mejor lubricante en tiempos de crisis es aun la COMUNICACIÓN. Debemos recordar lo que ocurre con los motores sin lubricantes… se TRABAN.”

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