Crisis económica vista desde Euskadi 3/3


  1. Visión desde Euskadi

Tras enumerar algunas de las tendencias de fondo observables en el entorno de la economía vasca, seguidamente trataremos de identificar las cuestiones clave que se han de abordar desde un plano regional para afrontar la situación de la mejor manera posible. ¿Cómo abordar la salida de la crisis y preparar el futuro? ¿Qué puede hacerse desde el plano regional?

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2.1 Caracterización de la economía vasca

El ciclo económico vasco está incardinado y depende en gran medida de la evolución de su entorno más próximo. La evolución reciente muestra cómo la economía vasca, sube cuando España y la UE mejoran y viceversa[1]. Esta fuerte dependencia externa le otorga un papel de “tomador de mercado”,  con limitada capacidad de maniobra para influir en la condiciones de entorno que se constituyen en un dato. De ahí que las fuentes de crecimiento hayan de provenir fundamentalmente del exterior, previa la creación de las condiciones internas precisas para aprovechar los impulsos exteriores cuando se produzcan.

De entre los diversos problemas que aquejan a la economía vasca, cabría destacar las dificultades de acceso al crédito, como elemento que contribuye a la esclerotización de la situación.

La situación financiera de contexto se halla inmersa en una situación de trampa de liquidez. Las sucesivas inyecciones de liquidez de los bancos centrales (Quantitative Easing en Estados Unidos; o medidas no convencionales como los OMT, las facilidades de crédito o la ampliación de colaterales admitidos a descuento en el BCE), no surten efectos directos en el aumento de la actividad económica, a través del crecimiento del crédito. Por el contrario, el crédito se halla estancado, ya que los mecanismos de transmisión de la política monetaria no funcionan apropiadamente.

Una demostración clara de este fenómeno lo hallamos en De Grauwe “Fiscal implications of the ECB bond´s buying programme”

Según este autor, durante el período de 2008 (octubre) y 2013 (abril), la relación entre la base monetaria[2] y la oferta monetaria[3] se rompe. La base monetaria se incrementó en más del 50%, mientras que la cantidad de dinero aumentó sólo un 7%. Los bancos,  tras las inyecciones de liquidez del BCE, acumulan y atesoran reservas. Su grado de aversión al riesgo es tal que no utilizan sus reservas de efectivo para expandir el crédito bancario. Como resultado, la cantidad de dinero (M3) no aumenta.

Las dificultades de acceso a la financiación han puesto de manifiesto la elevada dependencia del canal bancario en la financiación empresarial y ello reforzará la aparición de vías alternativas de financiación que irán abriéndose paso restando cuotas de mercado a los bancos tradicionales: mercados de emisión para Pymes, capital riesgo, banca pública en algunos casos, crowdfunding,…. Gradualmente, a través de este proceso de desintermediación, los bancos tradicionales irán perdiendo peso en favor de estas nuevas formas de financiación.

Para Sala i Marti el principal problema al que se enfrenta la economía de nuestro país es la falta de financiación de las pymes, que representan el 67% del PIB y son vulnerables a los altibajos del sistema financiero.

2.2 Escenarios de futuro

Un reciente trabajo titulado Escenarios de futuro para la economía española 2030”, presenta  4 escenarios alternativos, todos posibles, todos viables, aunque con distintas probabilidades de materializarse, mayor en los casos intermedios (escenarios B, continuista y C, economía exportadora) que en los extremos (escenarios A, idílico, o D, catastrófico). La clave reside en qué probabilidades tienen los escenarios dibujados o, mejor, cuál sería la combinación de los mismos más plausible con sus implicaciones en las políticas económicas y los sistemas sociales del futuro.

En todos ellos, la cuestión de fondo se sitúa en los más altos niveles políticos y tienen que ver con el destino de Europa y de España. Para I. Caminos, nunca había sido tan verdad que el Estado-nación es demasiado grande para los problemas pequeños y demasiado pequeño para los grandes. Son tan graves y trascendentales las cuestiones planteadas que nada puede darse por hecho, ni siquiera con nítidas probabilidades de imponerse sobre su contrario; lo más seguro es que nada es seguro.

Desde la visión de Euskadi sin embargo, pese a los problemas de dimensión, dependencia externa y sincronización de ciclo señalados, la proactividad es más necesaria que nunca y esto obliga a preparar el cambio.

2.3 Preparación del cambio

En el contexto descrito y referido a la creación de las condiciones necesarias para que cuando el impulso externo se produzca, la economía vasca ha de estar lista para aprovechar la ola de avance. La gran incógnita reside sin embargo en cómo aprovechar las fortalezas, mejorar las debilidades para que así sea. De entre las tareas pendientes, cabe señalar:

Cambio de mentalidad.

Es necesario transitar colectivamente desde la mentalidad tradicional a otra cimentada en la empresa y las personas como forma de abordar un nuevo paradigma económico, en el que sin apenas enterarnos ya estamos inmersos.

Nos enfrentamos a un nuevo modelo, donde es la capacidad de lo intangible cuenta, el conocimiento aplicado, los valores y las emociones que dan sentido a lo que se hace. Se dibuja así un modelo que surge como contraposición a la manufactura que se asocia a trabajo físico, repetitivo, donde el resultado final se obtiene por muchas interacciones.

El cambio de mentalidad requiere Aprender a desaprender. Nilofer Merchant[4] propugna como lema Aprende, Desaprende, Repite.

En lugar de ver el cambio como una aberración, necesitamos entenderlo como una parte natural de la vida y del trabajo”. Nilofer Merchant).

El proceso de aprendizaje-desaprendizaje precisa admitir que algo está mal,  preguntarse sobre lo que fue mal, seguido de una capacidad para escuchar desprovista de la función justificadora y finalmente, iniciar el proceso deshaciendo. Para ello se precisa disponibilidad para dejar caer parte de nuestro equipaje previo.

Tal y como decía  Peter Drucker, al igual que las organizaciones no pueden permitirse el lujo de privarse de la inteligencia, imaginación e iniciativa del 90% de las personas que trabajan en ella, las regiones, tampoco pueden cometer este error.

Un buen ejercicio para romper la “rutina del pensamiento” es intentar hacer cosas diferentes, en y fuera del trabajo. ¿Por qué no pruebo a ver situaciones habituales con ojos diferentes? Sólo puede avanzar, en un mundo complejo, veloz y desconcertante, cuando se rompen modelos que son una amenaza para la supervivencia.

Aplicando estos principios al plano regional, el primer ejercicio que habría de hacerse sería identificar los ámbitos sobre las que desde la dimensión Comunidad Autónoma es posible intervenir con visos de alterar su situación y distinguirlas de aquellos otros, sobre los que no hay margen de actuación directa y por tanto de modificación desde un plano regional.

Ello no es óbice sin embargo para que a través de la participación en los foros de decisión apropiados vía representación regional, se intente orientar la situación de los ámbitos más allá de la influencia de la CAE (Parlamento español, instituciones europeas,…). La consecuencia de esta aproximación es la de que las claves están fuera del ámbito de decisión o influencia vasco.

¿Quiere ello decir que la única salida es sentarse y esperar a que las cosas sucedan y tratar de acomodarse a las circunstancias a medida que pasen? Nada más lejos de la realidad. Una cosa es adquirir conciencia de las limitaciones y otra muy distinta generalizar la resignación y aceptar “lo que nos venga”.

Desde un punto de vista colectivo, renunciar a la proactividad, a alinear las variables socioeconómicas con las tendencias observables en derredor, sería como abandonarse a su suerte, y reconocer la incapacidad de modificar el entorno. Conviene sin embargo relativizar el poder de influencia global de los gobiernos y autoridades regionales, que topan cada vez con mayores proporciones de variables predeterminadas desde el exterior.

 

2.4 Euskadi ¿hacia dónde vamos?

Sentado el principio de que la recuperación de la economía vasca depende en gran medida de la recuperación de la demanda global, quedan tareas por hacer.

En primer lugar se trataría de identificar sectores con futuro, en los cuales la CAE tenga ventaja competitiva. El caso de Finlandia es paradigmático al haber sido capaz de asentar el crecimiento económico y el bienestar en sectores creadores de mayor valor a largo plazo, intensivo en tecnología en innovación.  Para Euskadi, sectores como aeroespacial, salud y seguridad, medioambiente y cambio climático, energía, movilidad sostenible y transporte, otras industrias ligadas a la química, ingeniería y agroalimentación, TICs y biotecnología, son susceptibles de ser abordados desde la perspectiva regional avanzada. En Euskadi los Servicios sanitarios, la energía, los servicios sociales, las TIC y la electrónica y las biociencias han sido identificados por el Gobierno Vasco como estratégicos.

 

En todo c aso, el objetivo habría de ser mejorar la competitividad perdida, a través del fomento del trabajo en red, lo cual facilitará la participación de los agentes e instituciones regionales en proyectos internacionales de manera creciente. Asimismo el establecimiento de partenariados y redes de cooperación para el desarrollo tecnológico y la realización de inversiones en I+D son actividades que las empresas del futuro necesitarán[5].

En un estudio de la Comisión Europea en cuanto a las tecnologías, destacan en el horizonte de 2020: nanotecnología, microelectrónica y nanoelectrónica, biotecnología industrial, fotónica, materiales avanzados y tecnologías avanzadas de fabricación. Factores como las cualificaciones, la I+D, el capital riesgo, el mantenimiento de una base de producción y una regulación apropiada serán cruciales para el futuro desarrollo de aplicaciones de las tecnologías facilitadoras esenciales en Europa.

Todo ello reteniendo y creando las condiciones apropiadas para atraer al talento. La reforma y modernización del sector público se inscribe también dentro de las tareas pendientes.

El objetivo último no es sino la recuperación de la confianza, tanto interna como de los mercados internacionales, como clave para la recuperación, en un contexto de aumento de la transparencia en el desempeño de las actividades públicas y de representación. Ambos fenómenos van de la mano, transparencia y confianza.

La finalidad última del proceso nos lleva a estar listos para la recuperación de la demanda mundial que beneficiará a los entornos mejor preparados para aprovechar la recuperación.

 

2.5 Riesgos del proceso

No cabe duda de que la preparación y tránsito hacia un nuevo modelo no está exento de riesgos. La falta de consenso en el diagnóstico y la fijación de objetivos de medio y largo plazo, hace que la ausencia de una visión compartida sea uno de ellos. Sin la referida visión, desaparece la necesaria colaboración y produce una falta de liderazgo claro.

 

  1. 2. Consideraciones finales
  • Las claves se hallan en la recuperación de la competitividad perdida y en la recuperación de la demanda agregada mundial, siendo necesarios anticipar el escenario y avanzar en la preparación del modelo.
  • Preparar el cambio de modelo, implica avanzar en la creación de condiciones precisas para aprovechar el tirón exterior cuando se produzca. Cambios en el ideario colectivo, avances en la educación y en la construcción de espacios de encuentro entre diversos agentes, …
  • Pese a lo crítico de la situación, hay que destacar sin embargo que vivimos precisamente en un momento de oportunidad para Euskadi, ante el evidente agotamiento del modelo europeo. En efecto, el entramado comunitario cuenta sólo con dos de las tres patas necesarias para su sustento. La Unión Económica constituye el primer pilar, basada en el mercado único y la libertad de circulación de bienes, capitales, servicios y personas y la Unión Monetaria, como segundo pilar, basada en el euro y la política monetaria en manos del Banco Central Europeo. Ello sin embargo no resulta suficiente: el edificio europeo precisa completar sus actuales sostenes, con una Unión Política real, previa renuncia de los Estados miembros a su soberanía en este ámbito en favor de las instituciones comunitarias.
  • Un escenario donde hubiera un único ejecutivo europeo, capaz de gobernar a toda la Unión, con normas emanadas de un Parlamento Europeo con plenos poderes legislativos en ámbitos básicos sobre toda la UE, es hoy en día más deseable y necesario que nunca. Todo ello combinado con instituciones regionales más potentes tras un refuerzo de las transferencias “hacia abajo”, con mayores niveles de autonomía y dotadas de los recursos precisos para reforzar el ámbito local de la estrategia europea, constituye sin lugar a dudas un objetivo ambicioso al que tender.
  • El futuro pasa pues por más Europa y por la profundización en la identidad de los pueblos de Europa, aliados genuinos de la Europa Política y de la consecución del Desarrollo Humano Sostenible para sus gentes. Todos ellos constituyen los elementos de referencia del nuevo modelo europeo que reserva a las regiones, como elementos más próximos del ámbito local y de los agentes socioeconómicos, un papel primordial en su devenir próximo.
  • La recuperación económica vendrá de la mano de la reactivación del crédito y de la potenciación de vías alternativas de financiación. Todo lo que sea avanzar en esa línea iría por el buen camino.

 

Relacionados:

[1] En “Crecimiento, competitividad, progreso técnico y distribución de la renta” de Alberto Alberdi, el lector interesado hallará un análisis profundo de la economía vasca y las expectativas hasta 2015.

 

[2]Constituida por el dinero legal en circulación (billetesmonedas), más las reservas de bancos en el banco central.

[3] M3: el total de toda moneda física (billetes + monedas), más cuentas bancarias depositadas en los Bancos Centrales+c/c* cta. Ahorro+ certificados depósito + depósitos M Extranjera.

 

[5] Estudio Delphi sobre el futuro de las organizaciones: cooperativismo y otros modelos. Ibón Zugasti Prospektiker.

 

Una reflexión en “Crisis económica vista desde Euskadi 3/3

  • Javi Castro

    Interesante artículo (en línea con los anteriores). Visto lo visto quizás (es una reflexión propia) se necesitan mas sociologos y menos tecnócratas economistas y también muchos menos políticos con alto poder de decisión. También algún psiquiatra no estaría de mas. La ciencia debe estar en íntima ligazón con la conciencia. Lo de la transparencia en el desempeño de las actividades públicas ya hemos visto y sufrido que dependen de las actitudes personales y por lo tanto ahora debiera cortarse ese importante albedrío y regularse por ley, de otra forma las actitudes no serán modificadas sino a favor de la ley del mínimo esfuerzo y de amistades personales. Haciendo mas de lo mismo se llegan a las mismas situaciones.

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