Banca y Crecimiento Regional


En momentos difíciles donde las consecuencias de la crisis económica se hacen patentes en la economía vasca, es preciso adoptar medidas y activar mecanismos que contribuyan a desencadenar la reactivación y el crecimiento económico. En este proceso, la conexión entre ámbito financiero y real tiene cortocircuitado o, en el mejor de los casos, muy afectado el canal crédito, de ahí que analizar la incidencia de los intermediaros bancarios desde una perspectiva regional se antoje como muy conveniente a efectos de tener un mejor conocimiento de las interacciones que se producen entre ambos ámbitos.

Este es el propósito central del número 84 de le revista vasca de economía “Ekonomiaz”  sobre Banca y Crecimiento Regional editada por el Gobierno vasco, que  aborda el estudio en profundidad de las relaciones existentes entre el sistema financiero y el desarrollo regional.

Pocas dudas caben sobre la incidencia del sistema financiero en el desarrollo económico de una región, pese a que no falte quien piense que el sistema financiero ejerce un papel de homogeneizador entre diversas regiones, trasvasando flujos monetarios de zonas excedentarias a zona deficitarias, a modo de un sistema de vasos comunicantes, obteniendo una distribución regional eficiente de recursos. Esta aproximación podría sostenerse en un contexto de ausencia de fallos de mercado (información perfecta, ausencia de aversión al riesgo de los agentes, igualdad de potencial de producción, nivel tecnológico, …), pero la realidad se encarga de señalarnos la existencia de divergencias que echan por tierra la referida homogeneización y destacan las diferencias regionales.

De ahí que no parezca razonable presuponer la existencia de neutralidad monetaria en el plano regional, ya que las desigualdades regionales pueden ocasionar estímulos monetarios o financieros que originen diversos efectos sobre su nivel de producción. Por ello, y a pesar la dificultad de trazar distintos “mapas” financieros de corte regional sobre un territorio, las diversas condiciones productivas de cada región no son ni ajenas ni independientes del plano financiero que incide sobre las mismas.

A la visión clásica de asignación eficiente de recursos financieros se contrapone, la teoría postkeynesiana que tras rechazar la neutralidad monetaria, incorpora dos elementos que determinan el volumen de crédito regional:

i) el nivel de desarrollo alcanzado por el sistema bancario y

ii) los cambios por la preferencia de la liquidez de los agentes implicados en la creación del crédito en una región (ahorradores, entidades financieras- oferentes de crédito- e inversores-demandantes de crédito).

No podemos olvidar sin embargo, que más allá de la intermediación pura y dura entre recursos captados y volumen de crédito ofrecido, el sistema bancario posee herramientas que permiten  multiplicar el volumen de crédito ofrecido. Es un proceso de “creación” de crédito. Es precisamente a través de esta función creadora crediticia desde la que las entidades financieras inciden en el desarrollo regional. Ello justifica la importancia del punto i) anterior, relativa al nivel de desarrollo del sistema bancario. Ahí se abre un ámbito para la política económica, de modo que  tras la creación por los poderes públicos de las condiciones apropiadas, se pueda aumentar la oferta de crédito en un determinado ámbito geográfico.

Por extensión, se justificaría el que regiones con menor desarrollo, posean un patrón de disponibilidad crediticia muy sensible al ciclo económico, además de su decreciente participación en el total nacional del crédito bancario, señalado habitualmente.

Con estos antecedentes podría abordarse la relación entre el sistema financiero y su nivel de desarrollo económico desde diversos ángulos. Así cabría cuestionarse, entre otros, sobre:

  • ¿Cuáles son las repercusiones regionales del funcionamiento del sistema bancario sobre el crecimiento económico de la zona (relación finance-growth)?
  • ¿Es posible proceder a una devaluación interna? ¿Qué efectos serían esperables?
  • ¿Cuáles son las transformaciones habidas en el sistema bancario español y qué efectos han ejercido sobre los canales de financiación?
  • ¿En qué medida la creación de circuitos internos de liquidez-actuando en diversas zonas y trasvasando internamente flujos- por las EEFF ha contrarrestado la menor oferta de crédito?
  • ¿Qué características ha de tener un sistema bancario que contribuya al crecimiento a la luz de la teoría y de la experiencia empírica?
  • ¿Qué efectos ha tenido la crisis bancaria y de deuda soberana sobre la financiación de la actividad productiva?
  • Factores determinantes de la Banca relacional y acceso a la financiación externa.
  • La financiarización de la economía vasca en el proceso de crecimiento de la economía vasca previo a la Gran recesión.

Estos son los principales aspectos que se desarrollan en este número de la revista Ekonomiaz

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7 reflexiones en “Banca y Crecimiento Regional

  • Pedro Escalante Garay

    El tema que ofreces en tu blog, Iñaki, toca un punto neurálgico de la realidad social y económica actual. En estos momentos en que se construye el andamiaje institucional de un sistema bancario europeo (mirando, sin duda, al reto de la globalización), plantearse su eficiencia en función de los diferentes ritmos de desarrollo regional que de hecho genera su mejor o peor funcionamiento en cada geografía, es un trabajo acertado.
    Es una lección clara de la Gran Recesión la influencia del control del crédito en la economía real. Keynes tras la Gran Depresión planteó una nueva mentalidad sobre el dinero y el empleo.
    Es una novedad de la actualidad el desarrollo de las nuevas tecnolgías que no solamente contribuyen a disminuir las bolsas de fraude fiscal sino a asignar el crédito sin distorsiones regionales.
    Acepto tu invitación de leer el número 84 de Ekomomiaz, que he podido comprobar responde a una inquietud real de los problemas que nos plantea la sociedad. Es evidente el recorrido político de esta clave de análisis de la gestión del crédito.
    Valoro tu sensibilidad con la compleja situación social. Estoy convencido que un sistema crediticio eficiente es decisivo en la organización de la vida de los ciudadanos y en su “nivel” de bienestar

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  • Iñaki Beristain

    Estimado Pedro:
    gracias por tus comentarios. Creo que en el plano de la intermediación financiera estamos en la antesala de un nuevo tiempo que vendrá marcado por la Unión Bancaria. Si bien es cierto que en estos momentos el tema no cuenta con un apoyo unánime por parte de los miembros de la zona €, (las reticencias vienen dadas en función de percepciones de pérdidas de control y cuotas de poder sobre el sistema financiero nacional en cada caso), ello aminorará la velocidad de tránsito hacia esa nueva realidad, pero no la detendrá y llegará el momento (sólo es cuestión de tiempo) en que el marco normativa para las EEFF sea mucho más homogéneo que en estos momentos y en el que la interpretación de las normas sea análoga con independencia del país de origen de la entidad de que se trate y ello supondrá una gran nivelación del terreno de juego. La mayor homogeneidad del mercado traerá consigo una reordenación de los intervinientos en los mismos y posiblemente desencadenará una nueva ola de fusiones y tomas de participación cruzada, reduciendo el número de intervinientes relevanes en el mercado. En suma,… nuevos tiempos, que exigen nuevas estrategias de adaptación, …. también desde lo local,…
    Gracias de nuevo por tus reflexiones

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  • Pedro Escalante Garay

    En efecto conocer la realidad supone prever el futuro. Este es el propósito de la ciencia.
    Estoy convencido también que el nuevo mercado financiero exige agentes con la dimensión adecuada y sobre todo con la mentalidad abierta de que la Unidad Bancaria conlleva fusiones interestatales.
    En cuanto al tamaño, comparto las aspiraciones del presidente de Kutxabank por llegar a una masa crítica necesaria que permita su supervivencia en el mercado.
    Pero antes de seguir con esta visión estratégica que requiere una rigurosa reflexión si se pretende acertar, sería preciso, como apuntas en tu comentario a Ekonomiaz, por la necesaria atención del crédito a las Regiones. No sería deseable que una modificación sustancial de las reglas de juego geográficas marginaran el natural desarrollo de Regiones determinadas.
    Sin abandonar la potencia del primer análisis (planificar el futuro, entenderlo y mirarlo de frente), debiera ser un parámetro básico la pervivencia de economías regionales que han demostrado una personalidad peculiar y que van a precisar de una atención financiera singular.
    La responsabilidad nos obliga a conducir hacia el futuro sin saltarnos ninguna señal de alerta.
    Comparto,Iñaki,la fuerza de tu análisis, ya que de estas mentalidades depende nuestra posición en Europa y en la aldea global.
    Estamos en una sociedad líquida,en expresión de Zygmunt Bauman y es la racionalidad quien puede enfrentar la inseguridad y el desasosiego que produce esta inconsistencia.
    Valoro tu método de reflexión y espero lo mejor.

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  • NOLL

    ¿He leído bien? ¿Banca y desarrollo regional? ¿Es un oxímoron? ¿No es un título propio de los años cincuenta (del siglo pasado), de la época del crédito oficial, la banca pública y los coeficientes de inversión obligatoria en sectores específicos? El sistema financiero bancario (más bien su mitad, las cajas de ahorro) ha estado al borde de su derrumbe. De sus escombros rescatados y “bancarizados” dudo de que pueda levantarse (o recrearse) un modelo diferencial de negocio bancario orientado al “desarrollo regional” (modelo del paleolítico, de cuando las cuentas corrientes se grababan en piedra), lo que Carbó, eufemísticamente, define como “identidad territorial intensificada”
    ¿Desde cuándo la banca y las cajas, en particular, han sido motores del “desarrollo regional”? ¿No han cumplido desde siempre con su finalidad de canalizar el ahorro (y crearlo ex novo) desde las regiones en donde había menores oportunidades de inversión hacia aquellas en donde había proyectos de inversión que ofrecían mayor rentabilidad? Así ha sido siempre y, creo, que así seguirá siéndolo, incluyendo (cuando pase la histeria de la hiperregulación bancaria en curso) las actividades altamente especulativas de la globalización financiera. A propósito: ¿de dónde (origen geográfico) proceden los depósitos y otros pasivos de KutxaBank?, ¿Cuál es el destino regional (Andalucía, Madrid, Cataluña, La Rioja, etc.) de sus activos crediticios? ¿En qué proyectos de “desarrollo regional” están materializados? ¿En I+D+i? ¿En capital riesgo?, o ¿en deuda y préstamos públicos, promoción inmobiliaria o crédito hipotecario?

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  • Pedro Escalante Garay

    Es una obviedad que el sistema bancario, su funcionalidad, es diferente según zonas geográficas y según épocas: la de los años 50, por ejemplo, que forma ya parte de la historia irrepetible, fue especialmente singular por estas latitudes. Sobre todo las Cajas, que eran no ya regionales sino provinciales (a dos por provincia en muchos casos) tenían que dedicar los depósitos de los clientes a financiar las grandes compañías (Iberduero, Telefónica, INI,…).El método se extendió además de a la década de los 50, a la de los 60 y parte de los 70. El modelo tuvo su recorrido y se extinguió por los motivos que ahora en el análisis histórico vemos con bastante claridad. Nada que ver aquella fragildiad con la actual fragilidad económica.
    Ahora mismo, en el Congreso se ultima la Ley de Cajas, que paradójicamente va a enterrar a las Cajas. Las reglas y el terreno de juego han cambiado totalmente: más que al borde del derrumbre han estado al borde de la tumba. Ahora ya están dentro.
    La pregunta rigurosa ha de formularse sobre el futuro, sobre cómo será el sistema bancario europeo, de la zona euro. Será, sin duda, diferente de lo que conocemos, con una legislación mercantil y fiscal homologada. Los estancos actuales no funcionan en una tormenta perfecta. Además, el futuro, en esta región del Universo, será necesariamente bien diferente al pasado. Dedicar las energías al estudio de este cambio sería aprovechar el tiempo.
    Pero es que si además hablamos de las nuevas tecnologías que han sido por lo general bien recibidas en la banca, tendremos que esforzarnos por imaginar y planificar el cambio, el ritmo al que se produce. Es difícil, pero es lo que tenemos.

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  • Iñaki Beristain

    Muchas gracias Noll y Pedro por vuestros comentarios, que me han servido para seguir reflexionando sobre este tema. De ahí que haya elaborado una nueva entrada denominada El credito, clave del desarrollo regional, donde trato de arrojar algo de luz sobre las interesantes reflexiones que habéis aportado y por lo que os invito a seguir compartiendo puntos de vista de mutuo enriquecimiento.
    Saludos
    Iñaki B.

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