En cuanto a los ámbitos en los que llevar a cabo los esfuerzos en una organización empresarial para orientarla a la innovación, veíamos que son: Animo, Actitud, Mecanismos, Medición e Impulso
De estas cinco áreas que se identifican en “Observe más cosas” (Look at More: A Proven Approach to Innovation, Growth and Change“, de Andy Stefanovich, para impulsar la innovación, nos ocupamos del ÁNIMO.
Para motivar la creatividad y la innovación, se precisa cambiar el ÁNIMO de las PERSONAS y por agregación el de la ORGANIZACION. Se sabe que el ÁNIMO puede afectar directamente a la CREATIVIDAD y a la MOTIVACION y por extensión a la INNOVACION.
Yo no conozco ninguna regla específica para determinar el estado de ánimo de una persona en un determinado momento. Simplemente se sabe si el momento para hacer algo es el apropiado o no. A mÍ por ejemplo me cuesta mucho ir de compras, siempre remoloneo y como excusa digo “hoy no tengo cuerpo para ir de compras”; ahora bien el día en que me entra la “inspiración” (es decir me cambia el ÁNIMO) entonces ¡hay que frenarme!, mejor dicho lo hace la tarjeta de crédito.
Si ya de por sí resulta complicado propiciar la innovación, lo es en mucha mayor medida cuando el ánimo colectivo, o sea el clima laboral, las relaciones entre compañeros, no propician el “roce” de ideas, no hay lugares de encuentro (se habla de la “hora del café” como la “hora de la innovación” por ejemplo) que los faciliten,…
Con la llegada de un nuevo entrenador a los equipos de fútbol, normalmente el rendimiento de éste cambie sustancialmente y, generalmente, el cambio es a mejor. Todo ello pese a contar con la misma plantilla, los mismos jugadores, instalaciones equipo directivo y organización. Sin embargo, es un momento propicio para el CAMBIO, para dejar atrás las “etiquetas” que cada jugador pudiera tener a los ojos del antiguo entrenador: “cree que soy muy lento o que no voy bien de cabeza, o que me llevo mal con el medio volante,…”
Con el nuevo equipo directivo (entrenador) se abre la oportunidad de liberarme de los lastres personales, de demostrar al nuevo lo que valgo, seguramente tendré más oportunidades de jugar más minutos,… son solo algunas de las reflexiones que pueden disparar el Animos colectivo de un equipo. Análogas consideraciones son extensibles también a los equipos profesionales.
“Las acciones que repetimos una y otra vez mientras trabajamos se convierten en rituales. Y esos rituales juegan a favor o en contra de la motivación y la creatividad”

febrero 21st, 2012
I.Beristain 









